miércoles, 21 de abril de 2021

Viena, el bocata

Podría parecer que voy a decir algo sobre la ciudad bañada por el Danubio, que vio a Freud oir músicas celestiales como las de Mozart o Beethoven. Pero no, es algo mucho más prosaico y mundano, pero no por ello menos merecedor. 

Hace ya muchos años frecuentaba una pequeña bocatería en Sabadell, de nombre Viena y en la que disfrutamos de un buen "entrepà" antes de entrar al cine, misión religiosa que cada semana repetiamos un par de veces. 

Hoy, estoy aquí sentado, en uno de los más de 50 establecimientos de la cadena que se reparten por Catalunya y algún sitio más, creo. 

Este es un local grande pero que intenta mantener la esencia del originario y quizás, y digo quizás porque eso lo sabrán mejor los CEO's de la aventura de Viena, esa sea la base de su éxito o ya, como mínimo, consolidada trayectoria. 

Y hablando de los que "mandan". Sé perfectamente lo difícil que es mantenerse en un mercado; ser competitivo, eficiente...pero creo que ahora lo que yo haría (y lo digo alegremente porque no lo tengo que hacer, que fácil es hablar así, jeje...) es subir el salario un 10% a todos los empleados. Y no solamente lo haría, sino que lo predicaría a los cuatro vientos. 

Y diría aún más: como sufragar este aumento salarial, sin complejos. No basta con decir que el equipo humano es lo más importante, que todo el mundo lo dice, hay que demostrarlo y gratificarlo.

Y sí, también diría a los clientes que los precios subirían, pero no a costa de salarios desproporcionados, sino porque Viena quiere a sus trabajadores y los cuidada justamente como se merecen. 

Y no digo esto porque piense que cobran poco, -no tengo ni idea, igual son los que más cobran en el sector-, lo digo como apuesta estratégica a la vez que humana. Estoy seguro que con un poco más de eficiencia y el compromiso de unos trabajadores más integrados y satisfechos con su empresa, esa subida al cliente podría llegar a ser hasta insignificante. Lo cual redundaría aún más en el buen hacer de Viena, que décadas después aún me ofrece un "entrepà" lejos de aquel local de la capital del Vallès. Siempre se puede mejorar, y aquí hay recorrido.