martes, 27 de junio de 2017

Carta abierta a Pedro Sánchez


 A Pedro Sánchez,

Tu carrera política es como una carrera de vallas, pero con la particularidad de que tirarlas en tu caso no resta eficacia, sino que suma.

Se pusieron en tu contra Dios, su madre y hasta tu mano derecha, pero a pesar de todo te ganaste el afecto y apoyo de lo básico, que son las bases. Ganó la democracia en tiempos revueltos para el PSOE. Tuvieron que callar. Pero no lo dudes, están al acecho esperando acabar con tus restos...y sí, como buitres (sé que lo habías pensado) aunque en política no es políticamente correcto decirlo y es preferible callar y jugar a las mentiras, aunque sea por decoro. El problema es que, entre tanto embuste e hipocresía, al final, os confundís y eleváis a verdad la bola, el engaño, el cuento, la falsificación, la falacia, la patraña, la calumnia y la trola más trolera. Tenéis la suerte de vivir en una España mediocre que tiene los políticos que se merece, por otros lares otro gallo cantaría...

Ante esto solo te queda un camino y es hacerlo bien. 

Pero te diré que no es demasiado difícil dado el panorama. Y no pensaba ahora en los últimos años de Don Mariano (y digo Don porque los dones siempre me parecieron aquellos que sin hacer nada, llegaron muy lejos), sino en los últimos 35 años; vamos, desde que Don Felipe, el González, se puso a España por montera...

Pero déjame que te diga también que me parece poco menos que imposible, visto lo que veo y no dejo de ver. Los hábitos de nuestra paupérrima política están tan incrustados que ni los mejores perceberos sabrían por donde meter la bistronza para desincrustarlos.

Ante esta situación, y no me confundas con una persona pesimista, todo lo contrario -ya ves que a pesar de todo intento que leas estas cuatro líneas (se puede ser más optimista¡¡¡¡)- déjame que, desde mi humilde opinión, aunque a la vez poderosa por no deber pleitesía a...son muchos, me lo ahorro, esta lección te la sabes bien...pues como te decía, te diré hoy solo dos cosas.

  • Olvídate de tus adversarios políticos y céntrate en tus políticas.

  • Una vez hecho esto, la educación de un país es el país en sí mismo: preocúpate y ocúpate de ella sobremanera.

Los españoles están hartos, cansados y hastiados de oír vociferar al político contra sus adversarios o emplear más tiempo en ello que en gobernar y organizar, que es lo que realmente os toca. Fíjate que simple, gobernar y organizar el país. Pero ojo¡¡¡, no digo simple por cometido, que no lo es, sino por objetivo. Así que una vez fijado el objetivo, no quemes energías donde las queman todos, equivocadamente. Y no pienses, que sé que lo estás haciendo, que es necesario para conseguir llegar al poder. Error. Para lograrlo ofrécete ya como lo que serás si lo alcanzas. 
Y en tu caso concreto, amigo Pedro, además tienes que ocuparte del enemigo que tienes en casa...Me atrevo a pensar y te digo que únicamente desde la política (curioso ehh, casi da risa...y pena), desde un buen planteamiento de gobierno y organización de nuestras Españas, saldrás airoso.

En cuanto a lo segundo, no lo dudes ni un instante. Seguramente si te presentas desde ya como un político preocupado por sus gentes y ocupado en resolver problemas y organizar el país, (y descuidado de las patrañas y mendicidades políticas a las que nos tenéis acostumbrados con vuestros continuos vituperios e insultos al otro por ser otro) el pueblo captará de inmediato el mensaje, y aunque receloso por lo vivido hasta hoy en la España democrática, reaccionará. Esto segundo, preocuparte desmedidamente por nuestra educación reglada, quizás serán menos los que lo valoren en un principio. Pero ten por seguro que los que lo hagan, que no serán tan pocos como para despreciarlos, se ocuparán de pregonar a los que no lo entiendan su magna importancia y necesidad.

Dada nuestra ciudadanía y aunque lo requiera, está claro que no puedes entrar en casa de nadie y decirle como debe educar a sus hijos, faltaría más¡¡¡, pero lo que si puedes y debes hacer sin excusa y con premura, es promover un sistema educativo que vuelque en nuestra sociedad todo lo que le falta, que no es poco. Quizás con suerte y unos años, incluso el niño o el joven, con criterio y principios, más allá de sus ideologías si ya las ha labrado, sabrá corregir al padre o, como mínimo, invitarle a la reflexión, que a buen seguro desconocen (o desconocemos) demasiados.

Por último, si alguien lee estas tristes letras y sabe mejor que yo como hacérselas llegar a Pedro antes de que sea Don, gracias.

Y a ti Pedro, si las lees, espero no tener que dirigirme a ti nunca como Don...

Saludos,



P.D. Si llega el caso o es necesario, daré mis razones del porqué me dirigí a Pedro Sánchez, mientras tanto lo ahorro por no aburrir más de lo necesario.






lunes, 12 de junio de 2017

Túnel del terror...

En los últimos dos meses me he visto colapsado de trabajo, amén de cierta vagancia o despiste. Pero he de confesar que me faltaba algo; porque si normalmente escribo de forma moderada y público muy poco, durante este tiempo mi sequía ha sido total: ni una palabra. 

No quiere decir esto que no hayan pasado por mi cabeza mil intenciones o pretextos para sentarme delante del teclado. Pero, no sé bien porqué...

Como catalán que soy hay un tema que me preocupa especialmente y es de todos de sobra conocido. 

Hoy no quiero repetir lo que casi todo el mundo dice, bien sea por un lado o por otro. Únicamente haré un apunte para la reflexión de todos: es necesario todo esto.

Pueden parecer cuatro palabras ilusas, pero encierran dentro de sí un mundo de reflexiones personales, que a buen seguro, dejarían a más de uno despierto más de una noche.

Por lo que a mí respecta, creo que es un tema pasado de moda. Creo que no toca ya ni plantearse el hecho en la vieja Europa de los segregacionismos. Debería ser una cuestión superada en tiempos de unión. Tiene demasiados siglos la achacosa Europa como para no saber, respetando diferencias, convivir todos lo más unidos posible. La dirección me temo debería ser la contraria: esa es la verdadera manera de progresar y lo demás son guiños indeseables al pasado.

Pero basta, ni una palabra más al respecto.

Prefiero hoy hacer perder el valioso tiempo de las docenas de personas que lleguéis a leer estas letras contándoos algo mucho más simpático, que buena falta nos hace.

Pues bien. Este año nos toca a los papás preparar la fiesta de fin de curso de nuestros hijos, y a mí, concretamente, preparar junto a otros padres el Túnel del Terror, con el fin de recaudar fondos para el viaje de fin del curso.

Me apetece explicar la historia que he preparado para darle sentido a este humilde montaje que nos llevamos entre manos. Me parecía que con argumento nos resultaría a todos mucho más sencillo. Ahí va. Si es de noche, y estás solo o sola, te aconsejo dejar la lectura para mañana...jajajaja

Pues bien, aquí tenéis "La Historia jamás contada del Hospital Transfer".

Es un Hospital como otro cualquiera pero que, desgraciadamente, ostenta una estadística que lo hace dramáticamente único: todos los pacientes menores de 12 años fallecen inexcusable e inexplicablemente en la mesa de operaciones de la eminente Doctora Death.
Pero este desgraciado infortunio se sobrelleva mejor gracias al magnífico servicio de sepelios del Hospital. Justo al lado, hay un cementerio en el que un párroco se ocupa personalmente de oficiar las exequias sin demora y con una diligencia asombrosa.

Pero la realidad es bien distinta. Ni es un infortunio casual el de la Doctora ni el sacerdote es tan diligente como aparenta ser. Resultan ser dos hermanos de tres, que tuvieron una dura y difícil infancia en la que no conocieron familia alguna que los abrigara. 
Ahora, desde la mesa de operaciones, la Doctora se encarga de transformar a sus pacientes en zombies para que su hermano, el eclesiástico, les ofrezca cobijo en el cementerio. De esta manera, paulatinamente pero sin descanso, van conformando de una manera tétrica y terrible, la familia que nunca tuvieron.

Ahhh...y dije que eran tres hermanos. Pues bien, como en todo buen Hospital Infantil, el tercer hermano es el...payaso.

Buenas y terroríficas noches...estáis invitados a nuestro pasaje del terror.