viernes, 13 de marzo de 2020

Lecciónes del coronaVirus



Da igual todo lo que se especule a partir de ahora sobre esta pandemia, importa muy poco. Está aquí con todos nosotros y en este momento solo cuenta lavarse las manos y ser conscientes que está precisamente en nuestras manos acabar con ella. En las manos de todos y cada uno de nosotros, con igual e idéntica responsabilidad.

Pero quizás, en momentos de reflexión forzosa como los actuales, deberíamos echar el freno y preguntarnos que podemos sacar de todo esto.
En nuestra ajetreada realidad cotidiana, nos perdemos entre la muchedumbre y nos dejamos arrastrar por esa marea que día a día, a golpe de pito, configura nuestra vida ajena a problemas y cuestiones fundamentales. Simplemente, parecen cosa de otros.

Ahora sentimos que todos formamos parte de un mismo problema. Nadie puede mirar hacia otro lado. Nadie está indemne. Esto es cosa de todos.

Pero esto, queridos amigos, es así siempre, no solo ahora. Los grandes problemas de la humanidad nos conciernen de igual manera a todos. O mejor dicho, su solución. Pensar que me incumbe solo aquello que me afecta o puede afectarme es, sin lugar a duda, la peor cara de una humanidad que podrá ser cualquier cosa, menos humana. Si las soluciones dependen de todos, como ahora, a todos nos corresponde responsabilizarnos.

Si salimos de esta trance epidémico, como así será, lo habremos logrado por la sencilla razón de haber remado todos en la misma dirección, forzados o no, pero siguiendo todos un mismo rumbo.

Esto debería servirnos para entender y asimilar, sin ningún temor a equivocarnos, que muchos de los grandes problemas de nuestros tiempos tienen una solución real si todos nos concienciamos de los mismos y nos ponemos manos a la obra en la búsqueda de su solución. 

El hambre en el mundo olvidado o el problema ecológico, por citar algunos, desaparecerán de nuestras vidas solo si nos concienciamos de que no es cosa de otros, sino responsabilidad de todos y cada uno de nosotros. ¿Hará falta que todos pasemos hambre para intentar buscar soluciones? Ese, queridos amigos, sería un escenario muy dramático y terriblemente más complejo de erradicar que la terrible situación real que se da hoy al respecto en ese mundo condenado a padecerla. Y a padecerla ante la mirada ciega del resto.

Aprovechemos para reflexionar ahora que la situación nos invita a ello. Aprovechemos luego para hacer eso que parece cosa sólo...de otros.