Por fin parece que sale el Sol en las escuelas catalanas. Más de
30 años de democracia han servido de muy poco para avanzar de manera
consistente en materia educativa. No dudo que los contenidos se hayan adaptado
a nuestra nueva realidad, pero me permito dudar mucho que lo hayan hecho la
manera de impartirlos, la forma o metodología en las aulas. Se ha ganado algo,
sí, pero poco, demasiado poco.
Pero lo mejor de
esta bonita historia es la manera en que se está introduciendo en las escuelas
este nuevo proyecto. Hasta hora los cambios o reformas educativas venían desde
arriba, impuestos por unos señores encorbatados que expresaban más su deseo de
innovar que realmente conseguir cambiar las cosas introduciendo novedades reales e
interesantes. De esto nada o bien poco.
Pues sí, ahora sí
que hay auténticas modificaciones que a buen seguro llevarán a nuestra
educación reglada a mejor puerto. Pero insisto, lo maravilloso del tema es como
las están introduciendo. Verán.
La verdadera
educación se podría expresar en una frase: despertar
la motivación a través de la curiosidad en los alumnos para que piensen por sí
mismos. Aquí ni una sola palabra sobra y cada una de ellas carga de
contenido lo que debemos entender por educación. Es fácil expresarlo y quizá no
tanto llevarlo a cabo, pero aquí está la gracia de esta historia y el verdadero
motivo de estas letras.
Este nuevo
proyecto ha conseguido ya despertar
la motivación y curiosidad de
los docentes, de las mismas escuelas al completo, que se han lanzado en masa a
emprender su desarrollo. Esto no había pasado nunca. Los artífices de este
magnífico propósito lo ejecutan sutilmente predicando con el ejemplo,
maravilloso. Primero consiguen cautivar a los docentes -lo que estos deberán
hacer luego con sus alumnos- con la intención de conseguir que despierten y
piensen por sí mismos (en realidad, son los que más saben de educación) para,
ahora sí, innovar la educación con las herramientas adecuadas. Los artesanos,
no lo olvidemos, son ellos, los docentes. Y desde luego que se va a extender
como una mancha de aceite...
Así se hace.
Ya el ilustrado
Platón nos decía que la sociedad es reflejo de su educación así como ésta lo es
también de su sociedad. Han conseguido salir de este bucle simplemente haciendo
con los docentes lo que estos luego harán con sus alumnos:
curiosidad-motivación-generación de pensamiento, y ahora sí, con contenidos que
no caerán en saco roto condenados al más triste de los olvidos. Chapo.
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