jueves, 13 de octubre de 2016

Sale el Sol en las escuelas catalanas

Por fin parece que sale el Sol en las escuelas catalanas. Más de 30 años de democracia han servido de muy poco para avanzar de manera consistente en materia educativa. No dudo que los contenidos se hayan adaptado a nuestra nueva realidad, pero me permito dudar mucho que lo hayan hecho la manera de impartirlos, la forma o metodología en las aulas. Se ha ganado algo, sí, pero poco, demasiado poco.

Pero lo mejor de esta bonita historia es la manera en que se está introduciendo en las escuelas este nuevo proyecto. Hasta hora los cambios o reformas educativas venían desde arriba, impuestos por unos señores encorbatados que expresaban más su deseo de innovar que realmente conseguir cambiar las cosas introduciendo novedades reales e interesantes. De esto nada o bien poco.
Pues sí, ahora sí que hay auténticas modificaciones que a buen seguro llevarán a nuestra educación reglada a mejor puerto. Pero insisto, lo maravilloso del tema es como las están introduciendo. Verán.

La verdadera educación se podría expresar en una frase: despertar la motivación a través de la curiosidad en los alumnos para que piensen por sí mismos. Aquí ni una sola palabra sobra y cada una de ellas carga de contenido lo que debemos entender por educación. Es fácil expresarlo y quizá no tanto llevarlo a cabo, pero aquí está la gracia de esta historia y el verdadero motivo de estas letras.

Este nuevo proyecto ha conseguido ya despertar la motivación y curiosidad de los docentes, de las mismas escuelas al completo, que se han lanzado en masa a emprender su desarrollo. Esto no había pasado nunca. Los artífices de este magnífico propósito lo ejecutan sutilmente predicando con el ejemplo, maravilloso. Primero consiguen cautivar a los docentes -lo que estos deberán hacer luego con sus alumnos- con la intención de conseguir que despierten y piensen por sí mismos (en realidad, son los que más saben de educación) para, ahora sí, innovar la educación con las herramientas adecuadas. Los artesanos, no lo olvidemos, son ellos, los docentes. Y desde luego que se va a extender como una mancha de aceite...
Así se hace.

Ya el ilustrado Platón nos decía que la sociedad es reflejo de su educación así como ésta lo es también de su sociedad. Han conseguido salir de este bucle simplemente haciendo con los docentes lo que estos luego harán con sus alumnos: curiosidad-motivación-generación de pensamiento, y ahora sí, con contenidos que no caerán en saco roto condenados al más triste de los olvidos. Chapo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario