A Pablo Iglesias
Seré muy breve, brevísimo.
Pablo Iglesias ha cosechado dos fracasos electorales seguidos en poco más de un mes. Pablo Iglesias es la representación más visual de lo que significa convertirse en casta política en un tiempo record.
- Ha sido capaz de quitarse de encima a todos aquellos que no se sometiesen a su doctrina personal.
- Su fundamentalismo no tiene parangón en la última década de la política española.
- Convierte todo lo que toca en una expresión o prolongación de sí mismo; lo que se resiste, lo repudia sin miramientos.
- Se ha atrincherado en un cargo que no se merece, así como tampoco se merecen otros el castigo de que lo ocupe.
- Se ha transformado convirtiéndose en su peor versión. De ser la salvación para muchos de una política corrupta y endogámica, que viajaba al margen del pueblo, ahora aparece como el populista que lo único que busca es alimentar su ego desmesurado y tiránico.
- Y la culpa, como no podía ser de otra manera, es de otros...
Pues recordando a alguien del que no quería acordarme, le digo:
VÁYASE SEÑOR IGLESIAS, VÁYASE...
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