domingo, 28 de febrero de 2016

A los Políticos

Señores Políticos,

Parece que no han entendido ustedes del todo bien el mensaje recibido en las últimas elecciones. Normal, pues requiere un cambio de mentalidad, pero Señorías, es lo que toca.

Más allá de izquierda, derecha o centro con todas las combinaciones que se les ocurra, están las ideas concretas que solucionan los problemas, vamos, esas cosas que nos traen de cabeza a los ciudadanos de a pie. No pretendo ni tengo ganas de hacerles aquí una lista de todas y cada una de las preocupaciones que nos quitan el sueño... saltan a la vista.

Lo que si voy a hacer, con su permiso, es anunciarles que las cosas con el tiempo cambian, y menos mal. Se acabó la España de dos colores, eso creo que lo saben, y las mayorías del "rodillo".

Y esto, por qué? se preguntaran. Pues verán, los ciudadanos ya no nos fiamos de nadie y la única forma que hemos encontrado de paliar el problema es obligándoles a hacer algo que por lo que parece no saben: dialogar (normal, la filosofía es nuestras aulas es anecdótica, pero esa es otra historia)

Más allá de grandes alianzas y otras historias cargadas de mentira amén de burla, concéntrense en hacer pactos de gobierno sobre mínimos y a partir de aquí empiecen a legislar, dialogando. Cuando sometan un proyecto de ley a votación parlamentaria, olvídense de donde proviene y analícenlo con la mirada amplia. Les pondré un ejemplo, por si se han perdido:

Yo me declaro de ideología de izquierda, pero les aseguro que en algunas cuestiones concretas me siento más cercano a propuesta de los supuestos partidos de derechas o centro, y lo que tengo aún más claro es que no cegará mi "ideología" mi razón. 

Se acabó, Señorías, la política de trincheras. Ahh... y cuando digo Señorías me gustaría sumar aquí también a los sabios políticos, que tanto saben de Política, pero que no la ejercen al tiempo que las critican o ensalzan más cegados aún que aquellos. Si cabe, son todavía más...mezquinos, por decirlo de una forma suave.

No digo con esto, como supongo que alguno estará pensando, que todo sea un caos donde todo valga (de hecho, esto es lo que pasa ahora), sino más bien que defendiendo tus principios y tu forma de pensar, te permitas la "osadía" (pues eso parece) de dialogar de verdad, más allá del maquillaje. Este dialogo compartido debe regirse por principios gobernados por la razón y el sentido común. Se hará hasta donde se pueda, habrá enfrentamientos y en muchas cuestiones será muy difícil llegar a una conclusión compartida, está claro. Pero si se hace de una manera honesta más allá de los sucios intereses de partido o de conservar un culo pegado a una silla, iremos por buen camino.

El NO como principio de dialogo por tu peinado, forma de vestir, gustos culinarios, número de calzado o PARTIDO POLÍTICO, es una tremenda estupidez. Ustedes mismos, Señorías.

Hastahora


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