Estamos absolutamente noqueados por las noticias y no, no diré yo
que sea malo estar informado, todo lo contrario. El problema aparece cuando nos
tragamos la información sin tiempo ni ganas de digerirla; terminamos siendo
víctimas del "todo vale" o "no pasa nada". Terrible.
Seguro que la mayoría habréis tenido la
suerte de ver al "estúpidamente brillante" Homer J. Simpson en alguno
de los episodios noquear a sus adversarios simplemente recibiendo mamporros; tiene la increíble pericia de acabar con ellos de puro cansancio. Diríamos que
es el mejor receptor de golpes de la historia. Increíble...pero cierto.
Y no me extrañaría nada que fuese una
caricatura agudísima de nuestra sociedad, que a buen seguro es capaz de
tragarse mil y una noticias en una sola noche sin inmutarse lo más mínimo.
Precisamente ayer iba camino del trabajo
escuchando la Radio y el comunicador soltó en menos de dos minutos un tropel de
noticias que cada una de ellas, por si sola, hubiese tenido entidad suficiente
para paralizar un país. Pero no, no pasó nada (como cada día) y acto seguido se
continuó el programa redundado en alguna de las primicias y añadiendo más
fuego, mentira, sarcasmo y mucho rostro al asunto.
Se me antoja algo preocupante que seamos
capaces de perder unos mínimos necesarios, y por mínimos me refiero a simples
pero imprescindibles principios que brillan, pero por su ausencia, en esta
nuestra sociedad cada día más marchita.
Hastahora.

No hay comentarios:
Publicar un comentario