viernes, 12 de febrero de 2016

Efecto Simpson

Estamos absolutamente noqueados por las noticias y no, no diré yo que sea malo estar informado, todo lo contrario. El problema aparece cuando nos tragamos la información sin tiempo ni ganas de digerirla; terminamos siendo víctimas del "todo vale" o "no pasa nada". Terrible.

Seguro que la mayoría habréis tenido la suerte de ver al "estúpidamente brillante" Homer J. Simpson en alguno de los episodios noquear a sus adversarios simplemente recibiendo mamporros; tiene la increíble pericia de acabar con ellos de puro cansancio. Diríamos que es el mejor receptor de golpes de la historia. Increíble...pero cierto.
Y no me extrañaría nada que fuese una caricatura agudísima de nuestra sociedad, que a buen seguro es capaz de tragarse mil y una noticias en una sola noche sin inmutarse lo más mínimo.

Precisamente ayer iba camino del trabajo escuchando la Radio y el comunicador soltó en menos de dos minutos un tropel de noticias que cada una de ellas, por si sola, hubiese tenido entidad suficiente para paralizar un país. Pero no, no pasó nada (como cada día) y acto seguido se continuó el programa redundado en alguna de las primicias y añadiendo más fuego, mentira, sarcasmo y mucho rostro al asunto.

Se me antoja algo preocupante que seamos capaces de perder unos mínimos necesarios, y por mínimos me refiero a simples pero imprescindibles principios que brillan, pero por su ausencia, en esta nuestra sociedad cada día más marchita.


Hastahora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario