sábado, 29 de diciembre de 2018

Y yo soy fascista?


Siempre he sido de izquierdas y la familia real me ha sobrado como al que más. No por ello ahora voy a cargar tintas contra ella y menos cuando el Rey actual se comporta decentemente, dentro y fuera de la real casa.

Pero no quería escribir sobre él. Más bien me apetece hacerlo sobre mí mismo sabedor que representaré el sentimiento actual de muchísimos catalanes.

Somos un batallón los que nos hemos identificado con la ideología de izquierdas toda nuestra vida pero hoy no nos temblaría el pulso si votáramos a la derecha. Y cuando digo derecha digo también VOX, además de C'S y el PP. Y esto es así no por las bonanzas de la derecha, sino por las increíbles ineptitudes, hipocresías y aborrecibles postureos de una izquierda bochornosa, lamentable y despreciable. Me siento (nos sentimos) un poco como Unamuno antes de morir en el 36, que miraba a su alrededor y lamentaba todo lo que veía y decía "...es el régimen del terror por las dos partes..."

A la derecha que sé muy bien que no votaría es a la que representa a la derecha catalana, que perdónenme pero en estos momentos no sé muy bien cuáles son sus siglas.

Por lo dicho hasta ahora soy un fascista al menos para dos millones de catalanes y la razón es muy simple para ellos: no entiendo que votar es la máxima expresión de la libertad ciudadana.

Déjenme que les diga que así es, que estoy totalmente de acuerdo, pero que ustedes, y perdónenme otra vez, se confunden al decir que no se les deja votar. Por supuesto que se puede votar, pero siempre dentro de un marco legal establecido. Yo les preguntaría: han leído la futurible Constitución Catalana? Qué dice al respecto? Pues dice exactamente lo que yo digo ahora, ni más ni menos.

Es este un ejercicio de hipocresía y fantasía que no tiene límites y al que, misteriosamente, más de dos millones de personas en Catalunya rinden pleitesía. Bueno, lo de misteriosamente era un sarcasmo, creo que la cosa está bastante clara.

Pero no es este ni siquiera el hecho que hace más daño a mi sentimiento ciudadano como catalán. Lo que realmente me duele es pertenecer a un pueblo que desea no formar parte de un algo con el fin de autoidentificarse y autoafirmarse en pos de un no sé qué sentimiento de país que solo así entiende. Perdónenme de nuevo, pero esto no se parece más al fascismo que mi postura?

Nunca me pasaría por la cabeza intentar votar dentro de un Estado democrático con la intención de separarme del mismo, es absurdo por definición (y así lo constata la imaginaría Constitución Catalana). Al contrario, querría formar parte de un todo mayor de la forma más profunda posible con el fin de que los otros dejarán de ser tales o en menor medida. Y recuerden, no se les olvide, les habla un fascista para dos millones de catalanes.

Catalunya es más Catalunya dentro de España, y de Europa y del mundo. Catalunya se hace pequeña cuando solo habla y se ocupa de lo propio, lo interno, lo català.  Catalunya es más Catalunya cuando entiende que Extremadura también forma parte de sus problemas, al igual que lo forman comarcas de Lleida o de cualquier otro rincón de España. Su mirada debería enfocarse en externalizar ese sentimiento a Europa y al mundo entero. Eso es ser un catalán universal, lo demás, mísera intelectual, social, ciudadana y humana. Y a esos dos millones de catalanes, perdónenme de nuevo.

P.D. Y lo de que España hace o ha hecho daño a Catalunya, por favor, repasen la historia, la de verdad o la más fidedigna, todas están mediadas. Les invito a leer la otra versión que quizá no han tenido tiempo de ojear, con la simple intención de conocer sus supuestas "mentiras". Luego, con sentido y rigurosidad, saquen sus conclusiones.
Pero más allá incluso de la historia está la realidad del hoy, no lo olviden.




No hay comentarios:

Publicar un comentario