Enciendes la TV, ojeas el diario o escuchas la radio y te dan ganas de llorar. Mejor hablemos de sexo, un poquito y para reirnos...
No deja
de sorprenderme algo tan natural o habitual como el sexo. Cada vez que hablo con alguien sobre el tema me cuenta algo que desconozco relacionado con el más
común y necesario de los quehaceres humanos,…y desde siempre. Que si con
temperatura elevada el orgasmo es más intenso, que si somos más listos cuanto
más lo practicamos, que si los polacos la tienen…bueno, mil y una historias
para no dormir, en la cama…
Está claro
que si Freud le dedicó tanta atención –aunque si somos honestos él hablaba
de sexualidad, en un sentido más general- es porque tiene mucho por
descubrirse sobre el tema.
A mí
personalmente me parece algo tan maravilloso que incluso sobrepasa lo natural.
Me explico. Parece que está claro que la naturaleza, en su inmensa sabiduría,
concibió el acto sexual como algo que garantizaría la perpetuidad de las
especies. Pero claro, si al mismo tiempo eres un poco seguidor del señor Darwin,
y piensas como él que fue una selección natural la que nos permitió
evolucionar: ¿dónde se dio el paso evolutivo que nos catapultó al sexo como garantía
de vida? ¿Hubo seres no sexuales y por mejor adaptación al medio apareció un
amante del sexo que triunfó y desterró a aquellos? –ahora que escribo esto
le estoy poniendo cara y todo a semejante espécimen, jajaja…- ¿seguiremos
evolucionando hasta que aparezca un ser que sin sexo prolifere más
satisfactoriamente?
Sea como
sea, se abren tantas preguntas al respecto que no sé yo si la naturaleza estará
para tantos trotes.
Es por
esto por lo que decía lo de sobrenatural. Imaginemos ahora que no se trata de la
naturaleza, sino de un algo creador. Aquí no quisiera ofender a ningún creyente
ni religioso, nada más lejos de mi intención. No pienso en ningún Dios ni nada
por el estilo de los conocidos y venerados. Merecen todos mis respetos.
Me refiero
más bien a la idea de un jefe que tuviese que ocuparse de garantizar que los seres
humanos, conociéndonos, tuviésemos que hacer algo para no extinguirnos. Si os fijáis,
nos hartamos de casi todo y somos terriblemente vagos: en realidad sólo hacemos
las cosas por necesidad, no nos engañemos. Si para perpetuarnos tuviésemos que
hacer incluso lo que más nos guste por los siglos de los siglos, descontando
el acto sexual y comer, estaríamos listos, no lo dudéis. Bueno, mejor dicho
hace ya mucho tiempo que no estaríamos aquí.
Me parece
imposible que nuestra torpeza, sumada a la ausencia total de acuerdo cuando hay
más de dos personas, hubiese dado con la
tecla de esto del sexo: es algo que hacemos incansablemente desde tiempos inmemoriables; simplemente maravilloso. Y si somos el más listo de los seres: ¿quién se ocupó de inventar el tema?...
Pues eso,
ese supuesto Jefe fue increíblemente listo. Ideo el acto sexual, que repetimos durante
toda la vida, y todos¡¡¡¡ o casi, y luego además pensó que hasta el próximo encuentro,
que sería más pronto que tarde, fuésemos comiendo algo para no aburrirnos
demasiado. Todo un crack. De hecho, yo no he tenido ni un solo jefe que se le
asemeje ni remotamente.
Fijaos que entre comidas y sexo anda el juego; si alguien quiere completar la faena, te invita a cenar y luego...pleno¡¡¡
Fijaos que entre comidas y sexo anda el juego; si alguien quiere completar la faena, te invita a cenar y luego...pleno¡¡¡
Quizás se
debería analizar la cuestión desde una visión a lo Iker Jiménez, quien sabe,
parece que cada vez está más claro que la vida proviene de fuera…¿nos estarán haciendo proliferar y engordar?...
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