Cada día más...un decálogo (preocupante) del hoy
Cada día más resulta preocupante la falta de fundamento en todo aquello que decimos o hacemos.
Cada día más adoptamos una postura sobre cualquier tema y la defendemos sin ni tan solo pararnos a pensar y cuestionar el sentido o el valor mínimo de la misma.
Cada día más somos pasto de modas, de un talante borreguil o confesos seguidores acríticos de
lo que dijo aquel, que lo oyó del otro que se inventó no sé quién.
Cada día más
sobra información y falta sosiego y pensamiento propio.
Cada día más
somos copias deterioradas de un origen incierto.
Cada día más lo
falso, lo dudoso o lo impreciso se perfila como la verdad del momento por pertenecer
simplemente a lo actual, a lo dicho o a lo comentado.
Cada día más
somos adeptos de nuestras precipitadas elecciones, que se transforman en nuestras
convicciones por la simple razón de ser nuestras y que finalmente nos
convierten en tristes fanáticos de las mismas como caricaturas torpes y
ciegas de nosotros mismos.
Cada día más
aprendemos a repetir sin digerir.
Cada día más
carecemos de la indispensable autocrítica, ese juicio crítico sobre uno mismo
que nos permite ver nuestras seguras carencias o terribles soberbias.
Cada día más balbuceamos
que los otros son hijos del desconcierto y padres del disparate pero sin saber,
y ese es el drama, que los demás somos nosotros mismos.
Y cada día... más
No hay comentarios:
Publicar un comentario