domingo, 1 de noviembre de 2015

Amistad en conserva

Hablar de amistad es algo así como hablar de la vida misma. Como seres que nos relacionamos necesitamos saborear la amistad, sentirla, compartirla, sufrirla e incluso perderla para aprender a valorarla. Y cuando digo aquí perderla no me refiero únicamente a transformarla en enemistad u odio, sino a lo que ocurre en muchas ocasiones cuando la mantenemos en conserva por no vivirla, bien sea por motivos de distancia, falta de tiempo...

Y se me antoja que es esta una característica que nos permite conocer el verdadero grado de relación entre dos personas para que podamos hablar de verdadera amistad. Me explico. Está muy claro que los intereses de las personas van cambiando a lo largo de la vida al tiempo que se van sucediendo etapas que imposibilitan mantener ciertas relaciones con la asiduidad que nos gustaría. Pero ni el tiempo ni la distancia pueden desvalorizar una amistad auténtica, ésta seguirá su curso cuando los caminos se vuelvan a cruzar. Es precisamente en este momento de reencuentro cuando puedes medir con bastante certeza el grado de amistad que te unía con esa determinada persona. Llegada la ocasión sabrás si realmente se trataba de amistad verdadera. Si lo era el resultado es obvio: intentarás dentro de las posibilidades que la vida y situación te permita, acentuarla al máximo para así disfrutarla. De diferente manera, dejarás que la situación siga su curso tal y como pasaba hasta ese momento.

Disfrutar de una relación que no responde a intereses, que te ayuda a duplicar las alegrías y a dividir las angustias, que no viene impuesta, que no entiende de contratos, que comparte la alegría y actúa en la desgracia, que respeta los silencios y no conoce la envidia es un don que si tienes la suerte de compartir debes “impedir que crezca la hierba en su camino”, como nos decía el sabio Platón, regándola tanto como puedas: no hay mejor cosecha que una buena amistad.

Hastahora

1 comentario:

  1. Excelente articulo Julián, como siempre.
    Aquí te dijo lo que pienso de la amistad o de un amigo:
    Un amigo es aquella persona que te quiere con tus virtudes y defectos, que discrepa contigo en algunos temas sin enfadarse, ni dejar de hablarte, que te acompaña en la paz y en la guerra, aquel que lo sabe todo de ti, y a pesar de ello te quiere.Con la edad cambiamos de pensamientos pero nunca de sentimiento.
    Para mí también como dice Sir Francis Bacon: “La amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad”.
    Me identifico también con Aristóteles cuando dice: La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas.
    Saludos AMIGO.

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