Tras las recientes elecciones italianas
vemos como la emergencia de nuevos partidos políticos configuran un arco parlamentario
muy fragmentado y, consecuentemente, de difícil conformación de gobierno.
Vimos también como pasó esto en Alemania y antes en España. Y ahí me quedo hoy, en
España.
Tenemos
muy poca memoria o si la tenemos en muy selectiva. Yo más bien me inclino a
pensar esto último. Y digo esto porque estoy cansado de oír a Pablo Iglesias
echarle la culpa de todo al partido popular y, particularmente, a Mariano
Rajoy. No milito en el PP ni siento una simpatía especial hacia su presidente,
pero lo que si recuerdo con total claridad es como el señor Iglesias tuvo en su
mano despojar de la presidencia a Rajoy y no lo hizo.
La
historia posterior no hace falta contarla, todos la conocemos muy bien. Y sí, una
vez más, en el gran problema catalán que sacude a España y especialmente a los
catalanes, el señor presidente del gobierno tiene una gran culpa a los ojos del
primer secretario del partido morado. Pues yo le digo desde aquí que usted también
la tiene al no permitir que un presidente de un partido de izquierdas gobernase
España. Estuvo en su mano, pero prefirió no hacerlo por eso de andar por medio
también C's, ese terrible partido también culpable hasta de lo que no ha hecho pero que,
según sus planteamientos señor Iglesias, fue suficiente para no permitir que Sánchez gobernase. Quizás pasó por alto, que como ocurre con la democracia, debemos quedarnos con la opción que consideremos menos mala.
Pero
lo que todavía me apena más es saber que aunque muchos militantes de Podemos, e incluso mandatarios, opinan algo parecido a lo aquí expresado no lo dirán, ni
tan solo escondidos en el anonimato detrás de un comentario a estas letras.
Son perfectos sabedores de que si lo hacen sufrirán el azote que ya padecieron
otros mientras, miserablemente, desde lo más alto de su partido se defiende con el puño en alto, y déjenme decir los principios por los suelos, la
libertad de expresión. Esa es nuestra nueva izquierda, decidan ustedes.
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