Parece que hoy andan por Bruselas políticos catalanas con la sana intención de explicar, clarito y conciso, el problema que se traen entre manos.
Hoy me gustaría reflexionar un poquito sobre la cuestión del referéndum.
Desde el gobierno central no quieren ni oír hablar del asunto. Desde Barcelona,
es una cuestión ineludible.
Pero es tan ineludible para los gobernantes catalanes que incluso admiten
abiertamente que se hará, tanto con el beneplácito desde Madrid como sin él.
Cataluña, y corríjanme si me equivoco, forma parte del territorio español.
De tal manera que entiendo que cualquier cosa que afecte a un barcelonés
debería afectarle también a un cordobés o a un murciano. Y cuando hablamos de
segregación, de separación, creo que estamos hablando de algo más que de
cualquier cosa.
Así, me parece que un referéndum sobre la independencia de una parte de
España, todos los españoles tendrían derecho a participar.
Pero claro, luego está el tema de la autodeterminación. Pero me pregunto:
¿dónde empieza esta llamada autodeterminación y dónde acaba?
Si aceptamos que Cataluña, al margen del resto de España, celebre su referéndum sólo en su territorio, no sería también razonable, bajo el mismo criterio, que dentro del territorio Catatán, cada comarca o pueblo celebrase el suyo.
Me vienen a la cabeza muchos pueblos, tanto grandes como pequeños, incluida
la propia Barcelona, que seguramente podrían reclamar, por su derecho de
autodeterminación, la independencia de una posible República Catalana al tener
más conciencia o interés por sentirse españoles.
Es más, este posible referéndum Catalán, si se da, debería contar sus votos
no por territorio Catalán, sino por comarcas o pueblos, o si me apuráis barrios
o calles...
Puede parecer un razonamiento estúpido, pero si lo es, creo que no sé nada de Estado de Derecho ni de Democracia.
Que conste que no tengo intereses ni separatistas ni unionistas,
simplemente me planteo una situación que no veo del todo clara. Ahí queda.
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